
He aquí lo que meditaba el paseante cuando una araña diminuta cruzó por su camino: "¿Por ser pequeña no la vas a pisar?". Y la araña, alarmada en un principio por la presencia de una criatura tan alta, pensó: "¿Por ser grande no la vas a morder?".
NOTA: Junto a las letras, el grabado La muerte y la doncella (1518-20) de Durero.


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