
A propósito de la supuesta plaga que muy porcinamente se trata de airear con el título de pandemia por la acción de medios y mafias internacionales (no sé si en este orden, aunque para condolencia es lo mismo: comparten patrón), conviene recordar que los gobiernos nunca se han preocupado de proteger a la gente, a no ser que entendamos como tal la ocupación de poner al individuo a salvo de sí mismo; lo que ocurre es que el contagio del miedo sigue siendo necesario para proteger la salud del poder sobre la gente.
NOTA: La oportuna ilustración de Fred Einaudi luce el candoroso título de Tulips.

